“Caminando con María, la Madre del hijo de Dios”

Escrito por el 8 de junio de 2022

El mes de mayo es un mes que nos habla de María, de ofrecer flores a María, de canciones dedicadas a María y de renovar nuestra devoción a la madre del cielo. Mayo también es el mes de nuestra Mariathón cuyo lema este año es: “Quién reza no teme al futuro” , una hermosa frase que nos invita a fijar nuestros ojos en María, por medio del silencio y la oración constante.

Y es que la vida de María no fue sino un canto a la escucha y respuesta a los planes de Dios sobre ella, atenta siempre a lo que Dios le pedía para responderle con gran entrega y generosidad. Ella fue siempre un modelo de aceptación y fidelidad a los planes de Dios sobre su persona y su vida, de tal manera que, para ella, los planes de Dios eran lo primero y lo más importante a tener en cuenta.

El cristiano es el que cree en Jesús y sigue su mensaje tratando de hacer realidad en su vida lo que Señor le pide en cada momento, respondiendo fielmente a las exigencias de su fe, y está dispuesto a decirle con el corazón y con la vida: «Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad».

María es para el cristiano el más claro y resplandeciente modelo a imitar en la respuesta al Señor. Ella, ante todo y, sobre todo, fue una persona plenamente disponible a los planes de Dios.

La vida de la Virgen fue un canto a dos grandes amores que dirigieron toda su vida: el amor y el servicio a Dios y el amor y el servicio a los hermanos. El primer amor es el amor a Dios. Por amor a Dios escuchó, llena de disponibilidad, las palabras del ángel que le anunciaban de parte de Dios que iba a ser su Madre; por puro amor a Dios. Aunque no acaba de entender, se fía de Él y su promesa y, a corazón abierto, le contesta con total generosidad: «Hágase en mí según tu Palabra» (Lc 1, 38)

Por amor a Dios y por ser fiel y estar disponible a su plan salvífico sobre los hombres, María con el corazón roto de dolor, acompaña a su Hijo camino de la cruz, condenado como el peor de los malhechores. Toda la vida de María es un canto al amor de Dios y al cumplimiento de su voluntad.

María sabe que Dios es Dios, y que ella, como instrumento dócil en sus manos, debe estar siempre con el corazón bien abierto para que el Señor se apropie de ella y de toda su persona, y ya no se pertenezca a sí misma sino al Señor y Él pueda hacer a través de ella verdaderas maravillas.

Tenemos que mirar a María porque mirarle es aprender a poner a Dios, sus planes y su voluntad en lo más importante de nuestro quehacer y de nuestro vivir.

Mirémosla en este mes de mayo especialmente, porque en ella encontramos un verdadero modelo a imitar en nuestra condición de creyentes.

María Madre del amor y la esperanza, ruega por nosotros.

Diácono Martín Sáenz, Responsable Editorial.


RM Costa Rica

Llena de Amor

Canción actual

Título

Artista

Background