De las liturgias bizantinas y orientales de la Cuaresma
29 marzo 2011
Oración de san Efrén el Sirio
Tener piedad de nuestro prójimo como Dios tuvo piedad de nosotros
Señor y Maestro de mi vida,
no me abandones al espíritu de la pereza, del desánimo,
de dominación y de vana charlatanería.
(Prosternarse)
Dame la gracia, a mí tu servidor/tu sierva,
del espíritu de castidad, de humildad, de paciencia y de caridad.
(Prosternarse)
Sí Señor y Rey, concédeme ver mis faltas
y no condenar a mi hermano,
tu que eres bendito por los siglos. Amén.
(Prosternarse.
Después se dice tres veces inclinándose hasta el suelo)
Oh Dios, ten piedad de mí, pecador.
Oh Dios, purifícame, pecador.
Oh Dios, mi creador, sálvame.
¡De mis numerosos pecados perdóname!



